Delicias de Baleares para la cena de Navidad

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La Navidad en las Islas Baleares no solo se vive en las tradiciones, la decoración de las calles y los regalos, sino también en la mesa, con un fantástico despliegue de sabores y aromas tradicionales muy característicos y con alguna que otra variedad típica de cada isla.

Aquí te presentamos algunas de estas delicias de la gastronomía balear navideña para que se te haga la boca agua. Seguro que después de leer esto te animas a viajar a las islas para saborear estos platos. Aun estás a tiempo de conseguir vuelos a buen precio y, gracias al buscador de hoteles Fogg, una habitación en algún acogedor establecimiento de la islas. 

Como en toda España, un variado repertorio de entrantes recibe a los que se sientan a la mesa en Nochebuena y Navidad, más o menos los mismos que podríamos encontrar en el resto del país: embutidos, quesos, mariscos... Tal vez más característico de la ciudad de Palma sea el huevo hilado (Ou filat) que los charcuteros de la ciudad preparan como una auténtica delicatessen

Más famosa es la clásica Sopa de Nadal, también llamada Sopa de Galets, con la pasta rellena de carne, que es en realidad la versión mallorquina de la sopa rellena catalana que se sirve con una gran albóndiga flotando en el caldo. Esta sopa suele preceder al plato principal que, en las islas, es tradicionalmente de carne, considerándose los platos de pescado y marisco como algo foráneo. Algo que no deja de ser curioso si tenemos en cuenta la estrecha vinculacion de estas tierras con el mar.

De modo que el plato fuerte de la comida o cena suele ser un asado de pavo, de cordero o de lechona, la famosa Porcella Rostida tan apreciada sobre todo en los pueblos mallorquines de interior. La guarnición más habitual es la de pequeñas patatas asadas, el patató. Es el plato que más se prodiga  durante las fiestas en la cocina de los restaurantes tradicionales y también en la de las abuelas.
Más o menos todas las islas comparten estos platos tradicionales de Navidad aunque, eso sí, cada una cuenta con un postre especial propio. En Menorca se consume una vieja receta heredada de la repostería árabe, el Cuscussó, elaborado con manteca de vaca, miel, azúcar, pan rallado, almendra, canela y cáscara de limón. El de Ibiza es la Salsa de Nadal, una original variedad de turrón líquido que se sirve en copa. Está hecho con leche de almendra, canela, huevo miel y azúcar y se consume junto al Coc de Bescuit, una galleta que combina a la perfección con esta delicia. Por último, en la isla grande son más comunes los  turrones: el "blando" es la Coca de Torró de almendra, canela y naranja que se come envuelta en dos finas láminas de pan ácimo (neules); el "duro" es  el Tambor d´Ametlla, una variedad del guirlache valenciano, dulce, duro y pegajoso.

Por supuesto, no debemos dejar de mencionar los vinos y cavas producidos en las islas que son el acompañamiento perfecto para saborear estos manjares.

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