Lluch, el gran centro de peregrinación católica de Mallorca

0 comentarios
 

La esencia religiosa y espiritual de Mallorca se encuentra escondida en mitad del bosque, entre las altas  cumbre de la Serra de Tramuntana. El Monasterio de Lluch es el lugar de peregrinación de creyentes y laicos por igual quienes, por distintos motivos, ascienden a este enclave del municipio de Escorca por sus tortuosas carreteras y viejos caminos.

La leyenda cuenta que en el siglo XIII, pocos años después de la conquista cristiana de la isla, un pastor y un monje hallaron la imagen de la Virgen sobre una roca junto a un torrente, el que pasa  precisamente por detrás de la sacristía actual del santuario. Llevaron la imagen sagrada a un oratorio y la dejaron allí toda la noche. Por la mañana, la estatua volvió a aparecer junto al torrente, lo que indicó a los fieles el lugar donde debían construir el santuario en su honor.

Aquella pequeña virgen de madera, oscurecida por el paso del timpo y por eso mismo llamada Moreneta, preside el templo, el edificio central de un gran complejo que actualmente consta de una capilla, un museo, un refugio para excursionistas, varios restaurantes y un jardín botánico.

También en Lluch hay una Casa de Espiritualidad que cuenta con una veintena de celdas. Dichas celdas estuvieron hasta hace poco ocupadas por monjes. Hoy la comunidad monacal ha dismuinuido y muchas de ellas han quedado libres. Los excursionistas suelen alquilarlas para  establecer allí su base desde donde explorar las rutas montañeras de la comarca. Son celdas austeras, silenciosas y recogidas. Hay una serie de reglas estrictas para poder dormir en ellas, como la obligación de apagar las luces a determinada hora y, en el caso de las parejas hombre-mujer, certificar que están casados por la Iglesia. 

Lluch es conocido también por su famoso su coro de niños (els Blavets) y por ser uno de los lugares donde se interpreta el Cant de la Sibil·la en Nochebuena. También es famosa la tradicional Marxa des Güell a Lluch a peu, un evento en el que cada verano participan miles de personas y que consiste en subir a pie desde el ya desaparecido Bar Güell de la Calle Aragón de Palma hasta el Monasterio de Lluch. Se realiza de noche para evitar el sofocante calor estival. Quien logra llegar arriba es recompensado con comida, bebida, asistencia médica en caso de necesitarla e incluso un buen masaje para las piernas.

Leave a Reply