Calas de piedra al norte de Mallorca

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No todas las playas de Mallorca son iguales. En las grandes bahías y al sur de la isla encontramos extensos arenales, mientras que las calas de la costa de Llevant ofrecen un aspecto más recogido y una inabarcable gama de colores verdes y azules.

Capítulo aparte merecen las calas de la costa norte, la Tramuntana, donde la arena está ausente (casi todas son de guijarros) pero la belleza se multiplica. Muchas veces llegar a ella no es fácil, hay que descender desde la montaña hasta la costa por vertiginosas carreteras o caminar por intrincados caminos de tierra. Esta es una pequeña lista de estos tesoros:

  • Cala Banyalbufar. Se puede llegar por carretera desde el pueblo. Pequeña y hermosa, es una gran desconocida para los turistas. Su principal peculiaridad es un gran chorro de agua mineral que desciende montaña abajo hasta la playa y que los bañistas emplean como ducha natural para quitarse la sal del agua del mar.
  • Port de Valldemossa. Un pequeño embarcadero junto a una playa de guijarros de todos los tamaños y colores. Un rincón encantador a pocos kilómetros del pueblo de Chopin.
  • Cala Deià. Otra joya fácil de reconocer en las fotos por la gran roca que se levanta en frente de esta pequeña playa de piedras en forma de media luna. 
  • Llucalcari. A los pies de uno de los hoteles más pretsigiosos de Mallorca (el Costa d´Or) se encuentra una de las playas más bonitas de la isla, frecuentada por nudistas y célebre por sus lodos curativos.
  • Port de Sóller. No deberíamos incluirlo en la lista ya que se trata de una playa artificial, pero fue una de las más famosas por los primeros turistas que llegaron a la isla durante el siglo XX. Forma una media luna perfecta entre dos faros. De su puerto salen excursiones en barco havia la siguient eplaya de nuestra lista:
  • Sa Calobra. La postal más famosa de Mallorca. El Torrent de Pareis ha horadado durante siglos la roca de la montaña formando un angosto cañón que va a morir a este paraíso de arena custodiado por dos formidables acantilados. Llegar aquí tiene un punto de aventura, dada la dificultad de la carretera, un infierno de curvas que miran al abismo.
  • Cala Sant Vicenç, en Pollença. Una cala con playa de arena hoteles y apartamentos, pero tranquila y hermosa.

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