Razones para viajar a Menorca en invierno

0 comentarios
 

Que Menorca es un paraíso es algo conocido por todo el mundo. Con un entorno natural intacto, unas tradiciones vivas y algunas de las playas más bellas del Mediterráneo, es un destino ideal para unas vacaciones estivales lejos del ruido y la masificación de otos destinos turísticos.

Pero, ¿y el invierno en Menorca? Lo cierto es que los propios menorquines bromean con el hecho de que la isla se queda desierta, pero en el fondo saben que sigue siendo un lugar fantástico para pasar unos días. Estas son algunas de las muchas razones que existen para elegir Manorca como destino de viaje para este invierno:

  • Las carreteras, que incluso en verano nunca presentan aglomeraciones, están prácticamente desiertas lo cual, unido a las cortas distancias, hace que lleguemos a todos los lugares en poco tiempo.
  • No es tiempo de baños en el mar, pero si de paseos por las playas desiertas y vírgenes, o de admirar la puesta del sol en alguno de sus faros solitarios.
  • El invierno es tiempo de introspección en Menorca. Es la hora de disfrutar de los pueblos del interior, las viejas tradiciones y los paisajes rurales recorriendo los caminos de la isla a pie, en bicicleta o incluso a caballo.
  • Esos mismos caminos nos llevarán también hasta los lugares mágicos y misteriosos de la Menorca prehistórica. Toda la isla está plagada de yacimientos arqueológicos y enigmáticos megalitos de la Edad de Bronce. Antiguas piedras que fascinan.
  • No nos olvidemos de la gastronomía. Hay que probar los platos típicos de invierno, pero también el queso mahonés, las croquetas de calamares y, si el presupuesto da para ello, la caldereta de langosta de Fornells.
  • Y si necesitamos algo de acción, tanto en el bello casco antiguo de Ciudadela como en la parte vieja de Mahón encontraremos comercios, restaurantes, bares de copas y un ambiente acogedor.

Leave a Reply